Aprender de padres y madres

By 11. November 2014Sin categoría @ca

“Mediar no consiste en tomar parte, sino en acercar posturas”. Este fue uno de los mensajes que más hondo caló durante la sesión de “Relación con familias” que el Departamento de Orientación del Colegio Padre Piquer ofreció durante la tarde del miércoles 29 de octubre.

La compenetración de ambos ponentes así como la preparación previa que subyacía a la calidad de la sesión, daba ya muchas pistas sobre la mejor forma de colaborar con las familias de nuestros alumnos. Al fin y al cabo, todos compartimos una misma misión: lograr que el estudiante desarrolle al máximo sus capacidades.

Participantes promoción 2013-2015

En este sentido, no debemos entender nuestra labor docente como una lucha contra la familia de nuestro alumnos, pues “no somos salvadores de nadie” (tal y como expresaron los expertos), sino miembros de una comunidad que debe trabajar unida para ayudar a la familia en todo lo posible. Los expertos hicieron especial hincapié en la necesidad que todo el centro educativo trabaje en equipo para lograr el objetivo. Resolviendo las múltiples dudas de los asistentes, llamaron la atención acerca de un error frecuente que, aunque lleno de buenas intenciones, suele generar más problemas al alumno: “el profesor debe ceñirse a aquellos temas que atañen a su asignatura, el trato con familias es una parcela reservada al tutor y al departamento de orientación”. En este sentido, dejaron muy claro que el profesor puede establecer un vínculo de confianza con el estudiante siempre y cuando el tutor haya considerado que dicho vínculo favorecerá el desarrollo con el alumno. El profesor no deberá actuar a espaldas del tutor en tanto que podría ocasionar con ello problemas graves de comunicación entre el colegio y las familias.

Sentimientos como la frustración, la incomprensión, el enfado, la desesperación o la decepción desaparecerían de nuestras conversaciones de índole laboral si entendiéramos de una vez por todas que los padres hacen siempre lo que creen mejor para sus hijos. El filtro con el que el profesor observa a la familia debe estar libre de prejuicios e ideas preconcebidas, para así lograr establecer una comunicación facilitadora que encamine la acción tutorial hacia un objetivo que debe estar siempre muy claro.

Estudiante en clase

Explicaban los orientadores del centro que la mejor forma de evitar entrar en provocaciones, o desarrollar la conciencia equivocada de que nos preocupamos por los alumnos más que sus propios padres, es dedicar tiempo a conocernos a  nosotros mismos. Es decir, el docente deberá tener muy presente cuáles son sus puntos débiles, cuáles son sus convicciones acerca de esta profesión y qué comentarios pueden hacerle estallar para así no resultar contraproducente en su labor.

Queremos agradecer encarecidamente a nuestros ponentes la calidad de su exposición, la disposición para resolver nuestras dudas, la inclusión de actividades dinámicas para ilustrar de forma amena la formación y el hecho de que compartieran con nosotros algunas de sus experiencias.

–Ana Diéguez, participante ExE 2013-2015

 

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