Conócelo: Javier Navas

By 27. June 2017Allgemein

Javier Navas es alumni de la promoción 2012-2014 en Madrid, aunque actualmente vive en Barcelona. Estudió Ciencias de Medio Ambiente, y pasó incontables horas en un laboratorio estudiando plantas y bacterias hasta que se dio cuenta de que prefería pasar su tiempo con personas.  Como participante, hizo el Programa en el colegio Fundación Caldeiro de Madrid. Actualmente sigue impactando como Alumni desarrollando proyectos de emprendeduría social e inspirando y mentorizando a futuros emprendedores sociales. Es co-fundador y CEO de Zadig Experience y trabaja como formador en la metodología de design-thinking tanto para profesorado como para otros públicos.

 

¿Qué estás haciendo ahora, como alumni ExE?

De una parte estoy desarrollando un proyecto de emprendimiento social, llamado Zadig, junto con otros Alumni de mi promoción, y otras personas que no formaron parte de ExE.

Con Zadig estamos creando experiencias de aprendizaje que ayuden a los jóvenes de distintos entornos, a la generación Z a encontrar cuales son sus habilidades, sus pasiones ya que esto les ayuda a la hora de escoger estudios.

Por un lado, compagino el desarrollar este proyecto emprendedor con proyectos como freelance, de una parte mentorizando y formando a emprendedores jóvenes en distintos programas y de otro lado, trabajo como formador en la metodología de design thinking, de una parte con profesores, ya que es un interés muy grande que tengo desde que acabé el programa, creo que se multiplica el impacto cuando hay un profesor bien formado, y de otra parte también colaboro en otros proyectos, puede ser con empresas o con otros públicos, dependiendo un poco de lo que me vaya saliendo.

¿De dónde viene el nombre de Zadig?

Viene de un cuento de Voltaire, en el que habla del príncipe de Serendip, que su padre le manda por el mundo a viajar y va resolviendo misterios. De este cuento, es de donde nace el concepto de serendipia, el encontrar algo que no sabías que estabas buscando y  es un poco el concepto que queremos trasladar a los jóvenes, que para encontrar tu vocación, aunque no sepas cuál es, muévete y haz cosas y así algún día darás con ella y la encontrarás.

¿Cómo afecta tu paso por el Programa en tu trabajo actual?

Hay principalmente tres puntos en los que me ha afectado:

De una parte, como formador, es decir, la forma en que me planteo las formaciones, tanto en el diseño como en la ejecución, marcó mucho. Creo que el trabajo tan pormenorizado que hace un tutor contigo durante el Programa es super fructífero.

De otra, creo que en lo que se refiere a impacto. Hasta que no participé en ExE no sabía lo que significaba impacto y trabajaba por trabajar o hacía las cosas por hacer, pero no tenían un propósito en si mismo. Ahora trato de buscarle cual es el propósito de mi trabajo y en qué va a impactar. Y esto tiene este ingrediente también de cómo medirlo. Si  no mides el impacto, éste no se puede demostrar.

Y finalmente, el saber trabajar en red.  Es muy difícil, por no decir imposible, cambiar las cosas por uno mismo. Es necesario rodearte de personas que crean lo mismo que tu,  incluso tratar que otras personas y organizaciones se movilicen para conseguir ese propósito. Esto lo aprendí en ExE.

¿Por qué decidiste hacer el Programa ExE?

Porqué me daba la oportunidad de perseguir algo/una vocación que de otra forma creo que me habría sido difícil hacerlo, y tomar una decisión de cambio. Yo venía con una trayectoria muy marcada, de un ambiente concreto, etc. así que creo que no me hubiera sido posible, por mi cuenta, dar un carpetazo y decir venga, estudio el máster de profesorado y me hago profe. Cabe decir que  no buscaba solamente ser profe, sino también buscaba crear un impacto – como hablábamos antes- y también buscaba hacer algo para contribuir al bien común o tener un impacto social.

Desde que empezaste el Programa hasta ahora, ¿cómo ha evolucionado tu forma de ver que el cambio educativo es posible?

Me ha hecho ver que es necesario hacer cambios en el sistema educativo que tenemos  para  que este sistema educativo forme a los ciudadanos que queremos, que no son todos los que tenemos.   Estoy hablando de los políticos, estoy hablando de nuestros vecinos, estoy hablando de la sociedad en la que vivimos. Un sistema educativo que forme a los ciudadanos de la ciudad en la que queremos vivir y no en la que tenemos que vivir.

¿Cuál fue tu mayor reto como participante?

El encaje en el centro educativo fue complejo porque el Programa no se conocía, entonces había algunos profesores que te miraban con recelo ya que tenían miedo que les quitaras el puesto. Y luego, de otra parte, para mi el cambio fue de un polo al otro; pasar de estar haciendo informes para empresas del IBEX 35 a enseñar ecuaciones a chicos de 1o de la ESO. El cambio, el salto fue, cualitativamente muy grande.

¿Cómo lo superaste?

Con el tutor. El acompañamiento con el tutor, y el apoyo con otros compañeros de la promoción ayudó mucho. Con mucha resiliencia.

¿Cuál fue tu mayor aprendizaje a lo largo de los dos años de Programa?

El ámbito del emprendimiento creo que tiene muchas de las respuestas que buscamos en el sistema educativo, y esto lo descubrí en mi paso por el programa. Creo que de una parte, este espíritu emprendedor, en lo que a los alumnos se refiere, les daría muchas habilidades que creo que son muy necesarias en este contexto que estamos viviendo ahora y que el sistema educativo tal y como está, difícilmente les da. Por otro lado, de cara a los profesores, creo que este espíritu emprendedor también es muy importante. Los centros se sustentan por profes, si los profes no trabajan entre sí, no son proactivos, no se ponen en el lugar del alumno, es muy complicado que trasladen estos valores a los alumnos y que los alumnos vayan a estar de verdad preparados para la vida que se les viene.

¿Cuál crees que es tu rol en la lucha contra las desigualdades educativas?


De una parte tengo muy presente e intento trabajar en temas de capacitación para el profesorado. Me parece una herramienta clave, porque creo que tú como profesor, si tienes éxito puedes llegar a “tocar” a 20-30 alumnos, pero creo que si puedo conseguir que varios profes cambien su mentalidad de docencia, impactaría a muchos más. Entonces creo que este ejercicio de capacitación a los docentes y darles nuevas herramienta, inspirarles, y que recuperen esta vocación es algo donde siento que estoy intentando también aportar. Esto es una parte, y la otra, la verdad es que en el resto de programas e iniciativas que estoy desarrollando, intento tener esta inquietud de no perpetuar una desigualdad que está muy arraigada en el sistema, sino que desde el lugar que trabajo, intento proponer alternativas que abran oportunidades para todos  los chicos indistintamente de donde vengan.

En este sentido para mí, a ExE lo considero como mi aliado, en el sentido de que cuando necesito o trato de buscar y abrir estas oportunidades, la Fundación me brinda canales para llegar a este público.  Lo hemos podido constatar en el prototipo de Zadig, que gracias a que algunos participantes y alumni han compartido esta oportunidad en sus aulas, hemos recibido candidaturas de participantes. Por ello, aprovecho la ocasión para agradecer a todos los profesores/participantes del Programa, como por ejemplo Jonatan y Laura, entre otros, quehan hecho difusión sobre las oportunidades de Zadig en sus aulas y centros educativos. Algunos otros ni les conozco personalmente, pero en nombre de Zadig puedo decir que estamos muy agradecidos. El hecho de tener estos canales abiertos nos ha ayudado mucho.

¿Cómo te gustaría contribuir a la equidad educativa a medio-largo plazo?

Mi sueño es crear un centro educativo, no ahora, pero en algún momento de la vida. Todavía no sé ni siquiera si tendrá forma de colegio, no sé qué forma tendrá. Pero si creo que es el marco donde puedo desarrollar tanto las inquietudes personales y profesionales que estoy desarrollando ahora como un lugar para tener impacto. Un colegio es un ecosistema en el que trabajas con alumnos, con profesores, con familias y con el entorno de la escuela.

¿Cómo Zadig – al menos en el caso de la prueba piloto que habéis lanzado- encaja en tu visión personal como alumni ExE?

Abrir oportunidades a todos los chicos independientemente de donde vinieran. En la prueba piloto hemos compartido la experiencia con jóvenes de distintos entornos sociales.

Soñemos por un momento. Si pudieras hacer cualquier cosa para mejorar la educación, ¿cuál sería tu gran meta?

Creo que algo que ayudaría un montón sería que los centros educativos y los colegios  fueran espacios donde se inspirara a los alumnos. Y ahora en la actualidad, al final son espacios en los que, muchas veces, todas las personas que entran, tanto alumnos como profesores, no aspiran a mucho más que a pasar de largo, a acabar cuanto antes. Y creo que para convertir estos centros educativos en etapas que sean inspiradoras, un factor que creo que puedo ayudar es cambiar el espacio. Si tuviera una herramienta digital para cambiar en tiempo real y borrar filas rectas de sillas y mesas, pizarras, y poder crear espacios más abiertos, coloridos, creativos, flexibles, colaborativos, ya no podría pedir más.

¿Quieres aportar algo más?

Como decía antes, y en relación con el pilo de Zadig Experience, queremos agradecer, aparte de llegada que nos habéis permitido a los centros del programa, y la candidatura de los chicos, gracias a que Alumni y participantes del programa hicieran difusión, también tuvimos bastantes contribuciones en la campaña de crowdfunding por parte de la red, así que aprovecho también este foro para daros las gracias a todos, y que cualquier persona que tenga interés en Zadig o en algo de lo que estamos haciendo, estamos super abiertos a colaborar, hablar y ver cómo podríamos reformularlo.