Conócelos: Alberto Alonso

By 16. December 2016Allgemein

Alberto tiene 32 años y estudió ingeniería industrial en la Universidad Politécnica de Madrid. Durante varios años trabajó como consultor de negocio pero derivó su carrera profesional hacia la educación estudiando el Máster de Formación del Profesorado en la Universidad Complutense de Madrid y trabajando en proyectos de refuerzo educativo en centros públicos de Madrid. Desde el año pasado participa en el Programa ExE y es profesor en el colegio Salesianos Carabanchel de Madrid en las diferentes etapas de FP, desde ACE hasta Grado Superior.

 

¿Por qué decidiste hacer el Programa ExE?

Siempre estuve interesado en la intervención con jóvenes, en mi barrio he participado en proyectos con adolescentes relacionados con el ocio y el deporte organizados desde el entorno de las asociaciones vecinales. Antes de conocer ExE ya había tomado la decisión de que quería reconducir mi carrera profesional hacia la Educación, dejé mi trabajo e hice el Máster de Formación del Profesorado, estando en la universidad un día apareció Aitor a contarnos lo que era el Programa ExE y cómo la Fundación planteaba el trabajo en Educación desde la atención a las desigualdades, inmediatamente reconocí en ExE lo que estaba buscando, un grupo de gente con mucha energía, con el foco puesto al 100% en la atención a los más vulnerables y con herramientas que facilitarían mi intervención. No había dudas. Apliqué y durante el proceso pude conocer mejor la organización y el Programa y terminé de convencerme que allí era donde quería estar.

 

¿Qué te hace pensar que el cambio educativo es posible?

Hasta hace poco tiempo yo era de los tenía dudas. Antes de entrar en el Programa era incapaz de imaginar todo lo que se puede conseguir si el esfuerzo se hace en colectivo. El profesor ya no está solo ante este reto, tiene el soporte de toda una organización que le tutoriza, enseña y apoya en su desarrollo. Todo esto ayuda a ver logros en tu aula que demuestran que hay cambios posibles pero también pone de relieve que tenemos mucho trabajo por delante para hacer que estos pequeños cambios no acaben siendo un oasis dentro de un sistema que tiene que cambiar.

 

Hasta ahora, ¿cuál ha sido tu mayor reto como participante?

Soy profesor y tutor en el Aula de Compensación Educativa (ACE), que es un recurso al que se deriva a chavales que llegan por lo general con informes que hablan de inadaptación al aula tradicional, problemas de absentismo o un largo historial de expulsiones entre otros. Son chicos de 15 años sin expectativas con respecto a su futuro y con muy poca confianza en que el sistema educativo vaya a hacer algo por ellos. El gran reto al que me enfrento cada día es conseguir que estos chicos vengan al cole con la motivación de hacer cosas que les puedan ayudar a decidir qué quieren hacer en el futuro y que empiecen hacerse responsables de poder conseguirlo.

 

Cuéntanos un éxito que hayas conseguido desde que empezaste el Programa ExE

En las clases de ACE, los grupos son muy reducidos, entre seis y siete alumnos y comparto con ellos 13 horas a la semana, lo que permite un trato muy directo y una atención muy personalizada y uno puede llegar a tener una influencia muy grande con este tipo de grupos. En concreto me gustaría destacar la historia de dos de mis alumnos del año pasado que fueron capaces de realizar una evolución muy grande durante ese año, que les ha llevado de ser dos chicos que no tenían ningún propósito personal a tener claro lo que quieren hacer, uno quiere ser soldador y otro jefe de mantenimiento, ahora ya saben cómo pueden conseguirlo y  hacen por lograrlo. Evidentemente este éxito no es mío sino suyo, pero sí que puedo decir que siento orgullo de haber sido participe de este proceso.

 

¿Qué o quién resulta imprescindible en tu día a día como participante?

Es imprescindible sentir el respaldo de la organización durante todo el proceso pero sobre todo destacaría la figura del tutor y los círculos de aprendizaje como elementos fundamentales en nuestro desarrollo.

 

¿Qué quieres para tus alumnos en 5 años?

Que puedan decir que se sienten orgullosos de lo que han logrado hasta ahora, que hayan sido capaces de reconocer cuáles son las oportunidades que se les presentan para alcanzar una vida lograda, que pongan los medios que tienen a su alcance para conseguirlo y que piensen en esta misma pregunta, ¿Qué quiero dentro de 5 años y qué tengo que hacer para conseguirlo? cuando se enfrenten a tomas de decisiones importantes en sus vidas.

 

¿Qué crees que aportas tú al Programa ExE?

Creo que durante todo el desarrollo del programa aparecen muchas oportunidades para que uno pueda aportar al Programa, en los círculos con los compañeros o compartiendo las experiencias y las prácticas que te funcionan. Aunque creo que la principal aportación que puedo hacer es por la causa, porque los cambios que nuestra Educación necesita para que todos los chicos y chicas puedan tener acceso a las mismas oportunidades necesita mucha gente implicada y mi compromiso es firme.

 

¿Qué le dirías a alguien que se está planteando entrar en el programa?

Que la causa merece que estemos dispuestos a comprometernos, que no se arrepentirá de implicarse, que los que ya estamos en esto necesitamos mucha más gente que esté de nuestro lado de la trinchera y que si lo hacemos juntos sucederán cosas.

 

¿Crees que el programa te está cambiado? ¿En qué sentido? ¿Cómo se transforma eso en tu aula? ¿Y en tu vida?

Por supuesto el proceso de crecimiento en este casi año y medio ha sido importantísimo. Yo sabía que quería implicarme en las mismas causas en las que el Programa ponía el foco pero no tenía ni idea de cómo eso se podía hacer, gracias al Programa he podido aprender estrategias muy útiles para enfrentarme al reto de cada día en el aula y he conseguido ser eficaz. Por otro lado, al iniciar el programa me planteaba la intervención en Educación exclusivamente desde aula, no pensaba en otras posibilidades, gracias al Programa he podido tener experiencias en el tercer sector en proyectos de Educación y a día de hoy me planteo otras alternativas que hace un año ni consideraba o por ejemplo he podido trabajar haciendo formación de profesores en Nicaragua o directamente con los chigüines. Sin duda el Programa me ha ayudado a abrir mucho más el abanico de mis posibilidades para la intervención en Educación desde el punto de vista de la atención de las desigualdades.