Conócelos: Lidia Magan y Nico Fernández

By 27. June 2017Allgemein

Entrevistamos a Lidia Magán y Nicolás Fernández, participantes de ExE en la sede de Barcelona, tras su primer año de programa en la modalidad de convenio.

 

Lidia Magán y Nicolás Fernández son participantes de la 6a promoción de ExE y este año se encuentran realizando el programa en la sede de Barcelona en la modalidad de convenio, esto es, mientras realizan el Máster de Formación de Profesorado, también imparte clases en los institutos L’Estatut de Rubí y Barcelona-Congrés, respectivamente, dentro del ámbito de las matemáticas y la tecnología. 

 

 

En su primer año de codocencia, han vivido experiencias que han ayudado a forjar a los futuros agentes de cambio y colaborar en la búsqueda de la equidad educativa en todos sus ámbitos.

 

¿Podrías resumir la experiencia de tu primer año en ExE en una sola palabra?

 

L.M.: Reto.

 

N.F.: Aprendizaje.

 

 

¿Cómo ha sido tu año?

 

L.M.: Ha sido una montaña rusa. Ha habido momentos muy emocionantes, momentos de estar a la expectativa, momentos duros, etc. Ha sido una año en el que he aprendido mucho de mis alumnos, de mis compañeros del centro y de mis compañeros de ExE. También he tenido la oportunidad de vivir en primera persona la transformación de un centro educativo del modelo tradicional a un modelo innovador.

 

N.F.: Ha sido un año principalmente de cambios para mí. En junio decidí dejar mi trabajo anterior para embarcarme en un proyecto que me ilusionaba muchísimo. La experiencia del IdV en julio no hizo más que fortalecer más esta ilusión y darme fuerzas para arrancar el año con las pilas cargadísimas. Sin embargo, una vez acabo el IdV y por diferentes temas burocráticos no fue hasta noviembre cuando pude incorporarme a las aulas, donde realmente quería estar. Desde ese momento he intentado aprovechar todas las experiencias al máximo para crecer como docente y poder impactar en los alumnos, quienes realmente son importantes en esta ecuación. Ahora se acaba el curso y solo pienso en que empiece el próximo curso para volver a estar con todos los alumnos.

 

¿Qué responsabilidades has ido adquiriendo en el aula a medida que el año ha ido avanzando?

 

L.M.: Desde que entré en el centro en noviembre de 2016 mi mentora, Sandra, me dio la responsabilidad de diseñar proyectos del 2º y 3º trimestre de 1º y 2º de ESO, que fueran transversales y combinaran matemáticas con otras asignaturas como inglés, economía o tecnología. Es importante para entender el contexto explicar que este ha sido el primer año en el que se ha trabajado por proyectos en mi centro y estaba todo por hacer. Durante el primer mes, aparte de diseñar proyectos estuve familiarizándome con esta metodología y estuve observando clases. A partir del 2º trimestre, y aprovechando que empezó un proyecto de ámbito matemático en inglés y algún profesor no se sentía cómodo con materiales en lengua extranjera, yo asumí el rol de profesora con un grupo y a partir de entonces fui entrando en diferentes clases trabajando tanto en codocencia como con grupos partidos.

 

N.F.: Desde el primer día definimos con mi mentora cuál sería el proceso que seguiríamos para facilitar una incorporación adecuada a las aulas. La primera fase fue de observación, en la que durante las dos primeras semanas me dediqué a observar las clases de mi mentora y las compañeras de departamento, aunque con la suerte de haber participado en varias clases prácticas en las que ya me permitieron tener contacto con los alumnos. A continuación poco a poco fui adquiriendo mayores responsabilidades, en un primer lugar apoyando a las clases de las profesoras con las que trabajaba y posteriormente impartiendo unidades didácticas enteras. Además, dada una situación especial acontecida en el centro pude hacerme cargo de un grupo de desdoblamiento de matemáticas de primero de bachillerato, cosa que me ha permitido trabajar con práctica total autonomía en el aula.

 

¿Qué impacto crees que has podido tener en tus alumnos desde tu posición?

 

L.M.: El impacto ha sido menor del que me gustaría haber tenido. El hecho de haber ido rotando de grupo ha hecho que no conociera bien a mis alumnos y esto no me ha permitido trabajar con ellos mentalidades clave como la autonomía, la colaboración o la mentalidad de crecimiento de forma sostenida en el tiempo. Sin embargo sí que he podido realizar actividades de reflexión y les he podido ayudar a pensar en su futuro, a buscar referentes positivos y a confiar en sus posibilidades.

 

N.F.: El impacto ha sido muy diferente en cada caso, pero un impacto mesurable y evidente es que he conseguido que mis alumnos de matemáticas de primero de bachillerato a los que empecé a dar clase a mediados del segundo trimestre acabaran aprobando la asignatura un 80% de la clase, cuando hasta entonces todos estaban suspendidos con notas muy bajas. En cuanto al resto pues no tengo evidencias que me demuestren cual ha sido el impacto real, pero sí que puedo asegurar que he intentado hacerles ver cuál es la importancia de la educación en sus vidas y cuánto depende de ellos mismos que aprovechen esta oportunidad.

 

 

¿Qué te gustaría que mejorase el año que viene para poder ayudar a tu desarrollo personal?

 

L.M.: Me gustaría conectar más y mejor con mis alumnos y me gustaría colaborar más tanto con mis compañeros del centro como de ExE para conseguir un mayor impacto.

 

N.F.: Lo que principalmente considero que debería de cambiar lo va a hacer, y es que tenga la oportunidad de estar con los alumnos desde el primer día de curso. Poder empezar con ellos el curso y ser el profesor encargado desde el inicio de alguna de las clases me permitiría poder implementar algunas dinámicas que considero importantes para garantizar un ambiente de trabajo adecuado con los alumnos. Esperemos que así sea.

 

¿Qué planes tienes para el año que viene? ¿Cómo afrontas el reto de segundo año como participante?

 

L.M.: En cuanto al centro en el que estoy, el plan es estar con los mismos grupos a lo largo del curso, conocer bien a los alumnos, conectar con ellos y ayudarles a desarrollar las mentalidades de las que antes hablaba. También me gustaría trabajar más en equipo con mis compañeros de claustro, porque este año ha sido una locura para todos los profesores por ser el primer año de trabajo por proyectos y no hemos podido encontrarnos para trabajar juntos y aprender de los demás. En cuanto al rol de participante de ExE, afronto el segundo año con el convencimiento de que tengo que dedicar más tiempo a la reflexión continua para poder tomar decisiones estratégicas que me ayuden en mi desarrollo y que tengan impacto en los alumnos.

 

N.F.: Pues como ya he comentado anteriormente, tengo muchísimas ganas de empezar el curso siguiente, si por mi fuera no me iría de vacaciones. Creo que en el caso de los participantes de convenio el segundo año es el año en el que realmente más podemos aprovechar el programa ya que será cuando más contacto tengamos con los alumnos y más responsabilidades podremos asumir. Tengo ganas de iniciar diferentes proyectos dentro del centro, algunos con mi compañero Bernat con el que comparto residencia en el “Barnacongrés”. Por otra parte, el próximo curso tendré una carga muy inferior respecto al máster, ya que durante este primer año he realizado todas las asignaturas y solo tengo pendiente el proyecto final de máster. De esta manera todo el tiempo que durante este curso no lo he podido dedicar al instituto pienso hacerlo el año que viene para multiplicar mis aprendizajes y el impacto que puedan suponer a mis alumnos.