Pasa un día con Silvia

By 8. February 2016Allgemein

Silvia Molino se licenció en Traducción e Interpretación y completó el Máster de Profesorado en la Universidad de Granada. Viviço varios años en Inglaterra, uno como estudiante y otro como profesora de español. En julio de 2013 hizo su IdV y le gustó tanto que echó una mano en el IdV de 2014. Desde entonces vive en Madrid y trabaja en el colegio Torrevilano como profesora de inglés, coordinadora del Departamento de Idiomas y tutora de 22. Los 22. Actualmente está realizando el máster propio de Experto en Educación Familiar DAIP, sobre el desarrollo de la identidad personal y el mentoring familiar.

Silvia Molino

Cuando me pidieron que compartiese con vosotros lo que hago en mi trabajo, pensé que lo ideal sería contar un día cualquier, explicar qué ocurre desde que suena el despertador hasta que me voy a la cama. Sin embargo, me doy cuenta, como ya muchos de mis compañeros habrán notado, que no existe un día igual, que cada jornada es una aventura distinta incomparable con el día anterior y con el que está por llegar. Así ha sido desde que comencé este camino en educación. He dado pasos de gigante, he crecido profesional y personalmente a un nivel que, soy consciente, desconozco aún hoy.

Recuerdo, todavía nerviosa, los primeros días, las primeras clases y, especialmente, los primeros claustros en los que mi director me miraba, animándome a participar, y yo, con algunas ideas pero insegura hasta decir basta, agachaba la mirada y me limitaba a escuchar. Diría que no sé cómo pasé de ahí a liderar proyectos en el colegio en el que trabajo, pero lo cierto es que sí sé cómo. En estos dos años y medio, he trabajado con mis alumnos para que se conozcan y luchen por ser la mejor versión de sí mismos que puedan llegar a ser. En ese proceso, me he descubierto conociéndome a mí misma, al ritmo de mis alumnos, con la ayuda de mi tutor, mi director y mis compañeros. Al final del curso pasado, Álvaro, director de Secundaria en mi colegio, me pidió que liderara unas sesiones de trabajo para definir una visión para nuestros alumnos. ¿Yo? ¿Liderando una sesión para profesores? ¿Qué podría aportar yo a profesionales con una larga trayectoria en educación? Había que salir de la zona de confort ¿no? Pues al lío.

Proyecto Excelancia

Lo llamamos “Proyecto de Excelencia”. Tuvimos varias jornadas de trabajo intensivo, utilizando, en la mayoría de ellas, métodos de Design Thinking y mucha concentración, esfuerzo e ilusión por parte de todos. A partir de esas sesiones, en las que los profesores generamos infinidad de ideas, reflexionamos sobre conceptos clave y concretamos objetivos esenciales para perseguir con nuestros alumnos, se creó un comité de trabajo para terminar de dar forma al proyecto. En junio, seguimos trabajando hasta fijar objetivos a corto, medio y largo plazo. Después, lo comunicamos al resto del claustro y nos deseamos unas felices y reparadoras vacaciones.

El 2 de septiembre, nos volvimos a reunir, con cierta incertidumbre y preocupación por todo lo que se nos venía encima: trabajo, trabajo y más trabajo. Ahora mismo estamos avanzando, paso a paso, pero de manera firme. No os voy a engañar, seguimos trabajando, trabajando y trabajando aún más, pero estamos cumpliendo objetivos y nos estamos formando en todo aquello que decidimos que era importante para nuestros alumnos. Algo curioso, cuanto menos, es que he vuelto a liderar varias sesiones, en este caso, formativas. Más curioso aún es que nuestros compañeros de Primaria han mostrado interés en “eso de la excelencia en Secundaria” y ya he podido repetir alguna de esas sesiones para ellos. Quizá “curioso” no es la palabra. Quizá es simplemente que el espíritu de cambio, de mejora, se está contagiando. No sé cómo resultará finalmente. No sé si se cumplirán todos o algunos de los objetivos. Tampoco sé si veremos un progreso suficiente en los alumnos cuando evaluemos todo el trabajo. No sé en qué medida tendremos que reajustar el proyecto y cambiar la forma de trabajar para alcanzar la meta. Pero sí sé que no hay vuelta atrás. Hemos emprendido un cambio. Un cambio a mejor.